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La osteoporosis: mucho más que una carencia de Calcio

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Sé que tú también has oído hablar de la carencia de calcio como causa primaria de la osteopenia y en su forma más grave, la osteoporosis. En este caso la simplificación de un mecanismo de función ha generado, y lo sigue haciendo, una alarma excesiva en el consumo de este mineral. Y no con ello te equivocas, tomar alimentos con calcio es importante para los huesos. Ahora bien, solo te han contado una pequeña parte de un asunto y solo conociendo en profundidad la fisiología humana te darás cuenta de que la salud es sencilla pero la enfermedad es terriblemente compleja.

¿Qué es la osteoporosis?

Se define como la enfermedad del hueso que se caracteriza por una menor resistencia del mismo. Se puede deber a un déficit en la densidad mineral ósea o a una alteración en la microarquitectura del hueso, o a ambos. Esto puede ocasionar mayor fragilidad y riesgo de sufrir fracturas, llamadas fracturas osteoporóticas.

¿Crees que la osteoporosis es normal?

Si viéramos los índices cada vez más elevados de personas que la sufren, quizás diríamos que sí, ¿verdad?

Según la Organización Mundial de la Salud, la osteoporosis en España afecta a más de 3,5 millones de personas. Los datos de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología muestran que en personas mayores de 70 años se contabilizan alrededor de 65.000 fracturas de cadera al año en nuestro país y, de hecho, la fractura de cadera es la fractura potencialmente más grave por su elevada mortalidad, morbilidad e impacto sociosanitario. Otro dato espeluznante es que aproximadamente el 25 por ciento de las camas en los hospitales del servicio de traumatología están ocupadas por personas que han sufrido fracturas osteoporóticas. Y para acabar de rematarlo, en 2010 se produjeron 2.550 muertes relacionadas directamente con fracturas por fragilidad ósea.

Seguro que has escuchado eso de la remodelación constante de un hueso y que tiene un “turn-over” constante, es decir, que tiene un ritmo de formación-destrucción que permitirá que tus huesos estén con buena calidad y resistencia. Si toda esta fisiología es tan efectiva, la pregunta es:

¿Por qué cada vez hay más diagnósticos de osteopenia/osteoporosis? ¿Por qué hay una desmineralización cada vez más preocupante del hueso? Y lo paradójico del asunto, ¿por qué en nuestra sociedad avanzada y con más recursos médicos, presentamos mayores tasas de osteoporosis?

Tú y yo sabemos que esto no es por un simple déficit de calcio, ¿estás de acuerdo?

¿Qué te parece si repasamos algunos factores que influyen en el metabolismo del hueso?

Como he anticipado, el hueso como cualquier tejido tiene un “turn over”. Aquí entran en escena las células productoras de hueso llamadas, los osteoblastos, y las células destructoras de hueso, los osteoclastos. Como podrás intuir, la función de estas células estará determinada por el ambiente metabólico en el que se encuentren. Si el contexto está bien, es decir, es saludable, habrá un buen equilibrio entre osteoblastos y osteoclasto.

Por el contrario, si el ambiente no reúne las condiciones óptimas, se romperá este equilibrio y los destructores de hueso, los osteoclastos comandarán la actividad de destrucción.

 

7 caminos por los que podremos alterar la buena calidad del hueso.

Te voy a mostrar 7 caminos por los que podremos alterar la buena calidad del hueso.

 

  1. Resistencia a la insulina: dificultad de entrar la glucosa en un órgano insulinodependiente como por ejemplo el hígado o el músculo. A priori, la resistencia a la insulina es algo completamente fisiológico y sirve para generar una distribución energética a órganos que requieren de energía en momentos puntuales. La situación deja de ser fisiológica cuando se prolonga en el tiempo y conlleva a un aumento del tejido adiposo. Hasta aquí aún todo va bien ya que si tenemos una buena capacidad de expansión del tejido adiposo podremos acumular grasa sin generar inflamación. El problema llega, cuando no eres capaz de expandir más tu tejido adiposo y aparece la lipólisis, acumulando grasa donde no tocaría, en las vísceras: grasa visceral. Y ¿qué consecuencias tiene esto? Básicamente, infinitas, ya que la grasa es el órgano endocrino más grande que tenemos, es decir, que es capaz de producir sustancias que alterarán a otros órganos. A estas sustancias se les llama adipocitoquinas y entre las cuales destacan el factor de necrosis tumoral alfa (TNFa), la Interleucina 6 (Il-6) y la leptina. ¿Qué te parece si te digo que ahora se sabe que la TNFa elevada tiene un factor de inhibición de los osteoblastos y un papel activador de los osteoclastos? Pues seguramente lo que estarás pensando, que el exceso de grasa visceral en un contexto de resistencia a la insulina te puede destruir literalmente el hueso.

 

  1. Sed e hidratación: como el resto del tejido conjuntivo, el hueso posee una matriz extracelular formada por u componente fibroso y un componente no fibroso. Este último se compone de ciertos complejos proteicos como los glicosaminoglicanos y los proteoglicanos. Simplificándolo, se encargan entre otras cosas de captar agua. Sí, así es, el hueso se compone de agua. Eso nos lleva a algo que estarás valorando: ¿beber agua es importante para la calidad de mis huesos? Qué simple parece, ¿verdad? Cabe preguntarte en este momento algo más importante: ¿tienes sed a lo largo del día? Aunque te parezca extraño, a día de hoy, muchísimas personas han perdido la sensación sed, y si no hay sed no busco agua. Es apasionante el camino neuroendocrino de la sed y toda la orquestra enzimática y hormonal que se produce para ir en la búsqueda de agua. Claro está, que, si vas bebiendo durante todo el día cosas que no son agua como zumos, cafés o refrescos y productos llenos de aditivos y de sal, acabaremos perdiendo la sed.

 

  1. Acidez: un ambiente anaeróbico conlleva a una situación que, seguro que has escuchado alguna vez, la acidosis. Esta situación, que puede ser debida a una carencia de minerales, falta de líquido, hipoxia o una mala gestión de los protones a nivel digestivo, va activar ciertos complejos proteicos como RANK (Receptor Activator Nuclear Factor Kappa B) que literalmente inhibe los osteoblastos y activa los osteoclastos. Además, sabes que un gran tamponador de acidez es el bicarbonato de calcio y para formar este complejo necesitamos calcio, y ¿dónde está el calcio? En los huesos. Por tanto, un proceso de acidez va a descalcificarte los huesos, aunque tomes mucho calcio.

 

  1. Vitamina D: sobre la vitamina D podríamos hacer un libro y es que la pregunta sería: ¿en qué no está implicada? Respecto a la calidad ósea es importante resaltar el siguiente aspecto. Siguiendo el hilo de la acidez y el bicarbonato de calcio, cuando se desprende calcio del hueso se activa la hormona paratohormona para recuperar y absorber el calcio en sangre. Lo que hace es activar la forma inactiva de vitamina D pasándola de 25 hidroxi vitamina D (calcidiol) a la forma activa, 1,25 hidroxi vitamina D (calcitriol); y, es esta forma activa, la que servirá para absorber calcio a nivel intestinal. Por tanto, una carencia de vitamina D impedirá la absorción de calcio y sumado a un ambiente de acidez donde el calcio se desprenderá del hueso, tendremos un buen contexto de debilidad ósea.

 

  1. Microbiota y disbiosis: a estas alturas estoy seguro que el término microbiota intestinal ya lo conoces y es que el boom de información que la evidencia nos está brindando hace inevitable que incluso con la salud ósea nuestros inquilinos bacterianos también estén implicados. De hecho, ahora sabemos que un ambiente de eubiosis, es decir, buen equilibrio bacteriano, induce a una actividad inmunitaria que producirá una resorción ósea óptima para la formación posterior de hueso de calidad. Y cómo te podrás imaginar, un desequilibrio en el ecosistema bacteriano, llamado disbiosis, mediado por un exceso de lipopolisacáridos, lo que se conoce como endotoxemia, se ha visto que reaccionará con receptores inmunitarios activando una cascada muy aumentada de células inmunitarias produciendo factores ya conocidos por ti, RANK. En este caso, su actividad estará aumentada y sin freno, y como ya sabes, aumentará la destrucción ósea. Además, se ha comprobado en diferentes estudios, que cuando alimentamos a nuestras bacterias de forma saludable, lo que conocemos como alimentación prebiótica, aumenta la disponibilidad de minerales como… ¡el calcio!

 

  1. Metabolismo de los estrógenos: las células óseas presentan receptores de estrógenos (ER). La mayoría de los efectos de los estrógenos en el hueso se realizan a través del receptor de estrógeno: ERα. La acción de los estrógenos es antiapoptótica en los osteoblastos y proapoptótica sobre los osteoclastos. Una deficiencia de estrógenos, por ejemplo, en casos de amenorrea (carencia de regla) o en la menopausia, amplifica las vías de la osteoclastogénesis, regulando a la baja las vías antioxidantes. El aumento resultante en los oxidantes estimula la producción de TNFα, y como has podido leer antes, es un estímulo directo a la destrucción del hueso.

 

  1. Medicación: así como lo lees, la medicación produce fragilidad ósea. ¿Qué medicamentos? Muchísimos por infinitas vías de acción. Te citaré dos de ellos: – “mal llamados: protectores gástricos”. También conocidos como omeprazol, lansoprazol, etc… De forma sencilla: el estómago es un almacén de acidez. Si tomo un medicamento que inhibe que reserve acidez, esta acidez en forma de protones acidificará el metabolismo. ¿Recuerdas el tema de la acidez? Hay que desprender calcio del hueso para formar bicarbonato de calcio y fragilizo mis huesos. Además, el consumo de estos fármacos son una de las causas de producir una alteración muy común en nuestros días y que afecta a las barrigas de muchas personas con gases, distensión e incluso diarreas, me refiero a la proliferación de bacterias en el intestino delgado, o también llamado por sus siglas en inglés SIBO (small intestinal bacterial overgrowth). ¿Quieres saber una curiosidad? Pues que padecer SIBO produce un aumento de TNFα y no te voy a repetir que hace esta citoquina porque al final me vas a llamar pesado. No es casualidad que publiquen estudios demostrando que el consumo continuado de inhibidores de la bomba de protones se asocia a fracturas espontáneas.

– “bisfosfonatos”. Medicamentos que se utilizan para frenar a los osteoclastos y, por tanto, la destrucción ósea. ¿Consecuencias? Que, si solo están activos los formadores de hueso, osteoblastos, perdiendo el ritmo de formar y destruir, sí que tendré hueso, pero de muy mala calidad. Tampoco es casualidad que la evidencia demuestre en este caso también, que la toma continuada de bisfosfonatos se asocie a fracturas de cadera espontáneas al cabo de algunos años tomándolos.

 

Aquí tienes 7 posibles vías de alteración de la estructura del hueso. Evidentemente que hay más, ya que la fragilidad ósea es la consecuencia final de una alteración multifactorial de la fisiología de los diferentes sistemas corporales. ¡Psiconeuroinmunología en estado puro! ¿Qué? ¿Aún crees, que la osteoporosis es simplemente una carencia de calcio?

 

Bibliografía:

  • https://www.segg.es/ciudadanos/2017/02/23/en-españa-la-osteoporosis-afecta-a-3-millones-y-medio-de-personas
  • Fantuzzi G. Adipose tissue, adipokines, and inflammation. J Allergy Clin Immunol. 2005 May;115(5):911-9;
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  • Charles JF, Ermann J, Aliprantis AO. The intestinal microbiome and skeletal fitness: Connecting bugs and bones. Clin Immunol. 2015 Aug;159(2):163-9.
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  • Romdhane H,Ayadi S, Elleuch N, Abdelghani K. Effect of long-term proton pump inhibitors on bone mineral density. Tunis Med. 2018 Mar;96(3):193-197.

 

Xavi Cañellas

Msc Psiconeuroinmunología Clínica

Msc en Biología Molecular y Biomedicina

Co-autor de los libros Niños Sanos, Adultos Sanos y de Alimentación Prebiótica

Co-director y docente del Postgrado Experto Universitario en Psiconeuroinmunología Clínica de Regenera por la Efhre International University

 

 

 

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