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5 claves para que tu alimentación forme parte de un estilo de vida

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Te desvelamos 5 claves para que tu alimentación forme parte de tu estilo de vida y NO de una dieta

1. Recuperar el hambre real

El hambre real no tiene nada que ver con aquel otro hambre que puede aparecer a media mañana o a media tarde en la que solo nos apetece picar algo: un palito, una galletita, un café azucarado… Esto más bien se trataría de un hambre hedónica, en la mayoría de ocasiones relacionada con un estado de hipoglucemia derivado de la ingesta previa de productos densos y azucarados (pan, galletas, magdalenas, mermeladas, azúcares y edulcorantes…). Si tienes hambre real no te vas a conformar con algo para picar, querrás comer más cantidad; y si encuentras una mesa abundante con carne, pescado y/o huevos, una buena ensalada con aguacate y/o frutos secos y diversos tipos de fruta… te hará feliz.

 

Para recuperar este hambre real debes dejar de comer productos densos y azucarados ya que estos son los principales responsables de que vuelvas a tener hambre al poco tiempo de haber comido. Si desayunas a las 8 h un café con leche y azúcar y galletas o pan con mantequilla y mermelada, es muy fácil que a las 11 h de la mañana te aparezca la necesidad de picar algo (hambre hedónica). Debemos romper con esta dinámica a pesar de nuestro cerebro dulce, un concepto que te explicamos en el post El cerebro dulce. ¿Por qué nos gusta tanto el azúcar?  y en nuestro podcast

 

Al comer alimentos donde haya grasa de calidad como aceite de oliva, aguacate, coco, huevo, frutos secos, caballa, bonito o atún en conserva… y carbohidratos poco densos como la fruta, la verdura y el boniato y/o la patata, verás que cada vez tarda más en volverte a aparecer el hambre. Y cuando lo haga será el hambre real que nada tiene que ver con esa necesidad imperiosa e incluso ansiosa provocada por la hipoglucemia.

 

Recuperar este hambre real va a permitir que pasemos de un estado de rigidez metabólica donde dependemos de comer cada 2-3 horas porque si no parece que nos va a dar algo, a un estado de flexibilidad metabólica donde cada vez somos más capaces de aguantar entre una comida y otra sin problema y con un estado energético mucho más estable.

 

2. Comer hasta saciarse

estilo de vidaUna vez que recuperas el hambre real, solo te queda que cuando te sientes a comer lo puedas hacer ad libitum, es decir, hasta saciarte. Nuestro cerebro no está diseñado para encontrarse comida y poner límites. La relación con la comida debe estar asociada a disfrutar, a alegría y felicidad. Si te sientas a comer y te dicen que solo puedes comer 150 gr de ese alimento y una sola pieza de fruta, te va a generar sufrimiento, ansiedad y no va hacer otra cosa que incrementarte el hambre.

 

Una de las claves para conseguir saciarte sin comer más calorías de las que te tocan, pasa por hacerlo con alimentos y no con productos. Puedes decidir ingerir 100 gr de plátano y sumar 89 calorías o 100 gr de pan y sumar 265 calorías. Los alimentos más antiguos desde una perspectiva evolutiva están “diseñados” para podernos saciar sin sumar más calorías de las que necesitamos.

 

3. No tener miedo a llegar con hambre real a la comida

No debemos de tener miedo a llegar con hambre real a la comida ya que esto justamente lo que nos indica es que nuestro sistema digestivo está perfectamente  preparado para realizar la digestión de manera favorable sin pesadez, hinchazón y/o dificultad para digerir.

 

No debemos tener miedo a saciarnos cuando lo hacemos de alimentos, ya que sencillamente eso nos va hacer disfrutar de la comida, reconciliarnos con ella y tu cerebro no se quedará en deuda, que implicaría volver a tener hambre de nuevo al poco tiempo de comer. O lo que es peor, no dejar de pensar en la comida a lo largo del día. Un auténtico sufrimiento.

 

4. No hay ningún alimento o en este caso producto prohibido

Podemos comer todo aquello que queramos. Ahora bien: come la mayor parte del tiempo alimentos (mínimo un 80% de la semana) para poder alcanzar los 3 primeros puntos planteados y limita los productos a una o dos comidas “sociales” que tengas normalmente el fin de semana.

 

5. Incorpora el ejercicio físico en tu estilo de vida

Nuestro cuerpo necesita movimiento para tener salud. No se trata de moverse para poder comer más y peor, sino para activar una gran cantidad de mecanismos endocrinos antiinflamatorios y de bienestar que generan una acción vital en nuestro cuerpo. En este podcast puedes escuchar por qué el movimiento en ayuno es el estado más favorable para poder realizar ejercicio físico.

 

Si te ha interesado este post, puedes escuchar este otro podcast: ¿Te suena eso de hacer una dieta y fracasar en el intento? 

 

Regenera, pioneros en formación en psiconeuroinmunología clínica, te ayudamos a encontrar un estilo de vida saludable

 

 

Carlos Pérez

Graduado en Educación Física y Fisioterapia.

Máster en Psiconeuroinmunología Clínica (UdG).

Cursando el Máster en Biología Molecular y Biomedicina (UdG).

Profesor y co-director del Postgrado Experto Universitario en Psiconeuroinmunología Clínica de Regenera.

Autor del libro Paleovida y Mis Recetas Paleovida.

Investigador colaborador en el proyecto Alimentación, microbiota y regulación de la inflamación.

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